Estan...


Están los que hacen promesas.
Los que imploran mirando al cielo.
Los que creen en supersticiones.
Y están los que siguen corriendo
cuando tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando
cuando se acaba el aire.
Los que siguen luchando
cuando todo parece perdido.
Como si cada vez fuera la última vez.
Convencidos de que la vida misma es un desafío.
Sufren.
Pero no se quejan.
Porque saben que el dolor pasa.
El sudor se seca.
El cansancio termina.
Pero hay algo que nunca desaparecera:
La satisfacción de haberlo logrado.
En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos.
En sus venas corre la misma sangre.
Lo que los hace diferentes es su espíritu.
La determinación de alcanzar la cima.
Una cima a la que no se llega
superando a los demás.
Sino superándose a uno mismo.

2 comentaris:

Saaaan :) ha dit...

M' encanta el poema! Perfecte per a aplicar-lo ara!!!! ^^

Eli Lluch ha dit...

M'alegre que t'agrade, és dels meus preferits.

Aplica-te'l i supera't a tu mateixa, estic segura que ho pots fer